Order by Rating
Order by Date
grid_big
grid_small
Vilize
  • Type category name:
Discussion
loading
Vilize

THE VISUAL RESEARCH
APPLICATION


Browse in a collective database,
create your moodboards:
get inspired!


LOG IN

TOUR

All form fields are required.




Terms of use
SIGN UP







PASSWORD
RECOVERY
E-mail - - FACEBOOK -
Discussion

El Veranillo de San Miguel

INTRODUCTION “EL VERANILLO DE SAN MIGUEL”

Es fácil imaginar la infancia como uno de los temas favoritos del arte, siempre volvemos o deliramos que volvemos, o más esquizo aún, afirmamos hablar desde ella. Para lo que nos trae esta vez al signo, resulta innecesario detenerse en una inútil ontología de los años felices, no, sale ahora la infancia para pensar en cierta forma de ejercer la fotografía, en cierto ojo curioso y travieso que decide capturar el agua de la piscina con las manos para ver si es azul, en la que sospechamos es una relajada forma de disparar, de encuadrar como si se tratara de un juego en el que se reorganiza el tiempo y se vuelve a pintar el cielo.
El Veranillo de San Miguel es, en la tradición española, una especie de repunte del verano, un momento en el que el verano mismo decide ser verano, algo como su propia reivindicación. Así esta serie de Lola Guerrera, que toma este nombre de su imaginario popular, es a su vez su propia reivindicación, la de ese lúdico ejercicio de la fotografía al que nos referíamos, al del repunte del verano y al del repunte de la imaginación, ahí donde la foto decide registrar los universales -el mar, el desierto, la arena, el agua, el cielo, la infancia, etcétera- con aquella metafísica que nos enseñó Pessoa “Que no hay mayor metafísica en el mundo que la de los chocolates”. Registrar el paso el tiempo reorganizándolo: la memoria, despeinándola; la infancia, corriéndola y el verano, pues, veraneándolo. El manejo de los celestes como si el cielo fuera un juego de legos; la arena, las paredes y la luz estallando al blanco, como si en ellos se pudiera colorear; y el movimiento sugerido por un sol y un mar que juegan a las escondidas esperando que les encontremos, son pues suficientes razones para no dejar de disparar, para que el chiste colonialista de la cámara roba almas se convierta en una poética realidad, dejarse robar el alma, así porque sí, porque se viene el veranillo.

Julio Serrano Echeverría

© Lola Guerrera, all rights are reserved.
http://www.lolaguerrera.com/index.php?/ongoing/el- ...
Uploaded on Vilize by Francesco Fiore
@Architecture @Nature
Saved 0 times, rating + 1

Previous on the grid Next on the grid